Solo el tenía el poder de hacerme sentir placer con la
mirada,
Con cada gesto me excitaba,
Mi piel ardía cuando sin decirlo, sabíamos que estábamos
excitados...
Lo miraba y sin previa palabra mi cuerpo rosaba el suyo
Nos transportábamos a un delicioso sueño,
No queríamos despertar, solo queríamos enredarnos
En nuestras pieles, sentirnos, tocarnos,
Susurrar mil cosas al oído, acariciar nuestras mentes
Envueltos en la pasión,
Llegar juntos a la cúspide es siempre el sueño mutuo
No sin antes explorarnos cada rincón de nuestras pieles
Que arden de deseo,
Hasta llegar a erupcionar, como lava
En un volcán , rebosando de deseo infinito..
Sin camino de regreso a la realidad

No hay comentarios:
Publicar un comentario